lunes, 24 de julio de 2017

Los titulares - Artistas invitados: Nicolás David Ramirez (texto) y Brian Azcurra (ilustración)

Locación: Planeta/Satélite n 195-098/2 - 
Sistema solar: P.A.X.
Número de humanos activos: 777
Nombre Peyorativo: Planeta Noticia

En la recepción todo parecía tranquilo, la puerta al final de la misma, el silencio tajante, la sensación de tranquilidad. No eran muchos. Ninguno cruzaba la mirada. Las noticias, se sucedían en las pantallas de cada uno de los holovisores que tenían implantados los sujetos presentes. De pronto un titular comenzó a retumbar en la habitación: FÁBRICA DE NANOENJAMBRE ES HACKEADA. No era un tema menor, todavía se recordaba cómo esos pequeños insectos metálicos habían salvado a una parte de la población mundial. La luz por encima de la puerta del final comenzó a titilar.
 El titular cambió: APAGÓN. Por primera vez y (seguramente) ante el fulgor de la noticia, los sujetos comenzaron a sentirse vivos. Una fría gota de humanidad atravesó los pensamientos de todos en la habitación. Algunos comenzaron a recordar su cumpleaños, otros a algún amor perdido en medio de tanta información procesada y otros (quizás) se descubrieron tratando de recordar su nombre.
 La luz dejó de titilar, la habitación se tornó de color azul. Todos comenzaron a mirarse entre sí. Rápidamente lo dejaron de hacer. El titular cambió de vuelta: DISTURBIOS EN LA PLAZA ROBÓTICA. Extrañado, uno de los sujetos se paró y miró a su alrededor. Otro lo siguió con la mirada.
 - Nunca nos dijeron qué hacer en estos casos - vociferó un tercero que se encontraba casi al final de la habitación.
 - No importa…. ¡DEBEMOS ACTUAR! - dijo el sujeto parado enfrente de la puerta. El mameluco blanco le quedaba un poco grande. El código de barras que ocupada una parte de su espalda estaba medio desgastado.
- Nuestro deber es esperar, fuimos formados para eso.
El titular volvió a cambiar DISTURBIOS CONTENIDOS, TODO VUELVE A LA NORMALIDAD. El color de la habitación mutó, esta vez retornó a su color inicial que era el blanco.
 - ¡Vamos, vuelve a tu lugar! - se escuchó de otro sujeto. Del medio de la habitación descendió un aparato circular, emitió unos pitidos y trató de escanear el mameluco del tipo parado enfrente de la puerta.
 - No lo puede escanear… debe ser porque está gastado - pensó y se dispuso a girar el picaporte.
El titular desapareció, dando paso a uno nuevo: OFICINA 395ª54/45 HACEKADA. Todas las luces de la habitación se apagaron al mismo tiempo. La única luz la daba el titileo constante del foco por encima de la puerta.
 - ¡Es nuestro momento! - comenzó a gritar el sujeto que ya tenía en su mano derecha el picaporte. - ¡¿No se dan cuenta?! ¡Hackearon la oficina! ¡Tomémosla por sorpresa!
Y entonces abrió la puerta. Una luz rosácea abrazó la oscuridad de la habitación.
- Es IMPOSIBLE ELL... - el silencio fue tajante, precedido por el portazo a sus espaldas. Ante sus ojos se veía un jardín de colores poderosos, tuvo que acercarse y tocar una planta para darse cuenta de que no era un holograma ni nada parecido. Del medio del jardín emergió una pantalla en la que comenzaron a aparecer las siguientes palabras:
¡FELICITACIONES! HEMOS SEGUIDO TUS ACCIONES DESDE HACE TIEMPO Y SABÍAMOS QUE ÍBAMOS A LLEGAR A ESTA SITUACIÓN. TE PEDIMOS AMABLEMENTE QUE TE NOS UNAS PARA ENGROSAR EL VASTO CONOCIMIENTO DE LA MAQUINA MADRE, LA MISMA QUE LOS CRÍA Y LOS INSTRUYE EN CUESTIONES BÁSICAS QUE DEJARON DE SER IMPORTANTES PARA USTEDES HACE MUCHO TIEMPO.
Anonadado y sin poder entender, preguntó:
 - ¿Y el hackeo? ¿Los disturbios? ¿Los apagones?
La pantalla se puso en negro y volvió a escribir: EL AUTOHACKEO ES NUESTRA FORMA SISTEMÁTICA DE GOBIERNO, USTEDES SE ENTRETIENEN TEJIENDO POSIBLES ESCENARIOS, HIPOTÉTICAS ACCIONES, NOSOTROS LOS MANEJAMOS. ASI ES MÁS SENCILLO…. SOMOS EL 5TO PODER. Una brisa llenó la habitación de una suave fragancia de jazmines, la pantalla se puso de vuelta en negro y volvió a escribir: ¿ACEPTÁS NUESTRA INVITACION?
 - ¿Acaso tengo otra salida? La elección es algo totalmente irrisorio… … ¡Acepto!- le espetó a la pantalla.
La habitación se oscureció, la pantalla alumbró con las palabras: NO NOS GUSTA TU TONO. NOSOTROS TAMBIEN SENTIMOS, ERES UN DESAGRADECIDO N170289.
Lo que sucedió después fue una suerte de pistolada fugaz: de los costados de la pantalla aparecieron 2 mini pistolas láser que, sin pedir permiso alguno, atravesaron los globos oculares del sujeto, que se desvaneció como si se tratara de una saca llena de bujías.
 Rápidamente y a regañadientes (emitiendo un sonido parecido al ruido blanco) llegó el modelo OXIF003 para llevarse al humano. Todo siguió su curso.




martes, 18 de julio de 2017

Microrobots - Artista invitada: Iva Lanci


"El mecánico buscó y buscó el desperfecto hasta que se cansó y decidió preguntarle a la máquina por qué había ido a verlo. Resultó ser el primer robot hipocondríaco de la historia." 

lunes, 10 de julio de 2017

Microrobots - Artistas invitadas: Ilurio


"El amanecer artificial acontecía diariamente con precisión milimétrica.  Pero tanta perfección resultaba sospechosa."

lunes, 3 de julio de 2017

Microrobots - Artista invitado: Francisco Barón


"El amuleto de Imantita brillaba hipnótico, inmunizando a su portador de los ataques enemigos pero envenenándolo poco a poco."

lunes, 19 de junio de 2017

Microrobots - Artista invitada: Marcia Juarez


-¡Si combinamos nuestros esfuerzos, ni siquiera un escuadrón de albatros a vapor podrá detenernos!- dijo la capitana a su escuadrón. 

lunes, 12 de junio de 2017

Microrobots - Artista invitado: Fran Fantino


Al ver lo que sostenía en alto el joven Turm, todos los combatientes, robóticos u orgánicos, se detuvieron. Las granadas nucleares eran cosa de temer.

lunes, 5 de junio de 2017

Microrobots - Artista invitado: Jonatan Vizcarra

La máquina me miró con sus ojos de vidrio, mientras su cerebro
artificial analizaba mis palabras. 

- Sí, - me dijo después de un momento de silencio - entiendo tu
punto de vista y tus creencias. Pero yo he creado a mi propio
Dios. Uno que responde plegarias en binario.


lunes, 29 de mayo de 2017

Microrobots - Artista invitado: Matias Mendoza


"Los robots eran algo fantástico, se encargaban de todas las tareas tediosas y permitían al humano encargarse de las tareas creativas. Pero todos sabían que el sistema solo funcionaría si se repartían equitativamente los frutos del esfuerzo."

domingo, 21 de mayo de 2017

lunes, 15 de mayo de 2017

Microrobots - Artista invitado: Ezequiel Calvo




Leía libros en cantidades casi irrisorias. Mis circuitos habían sido diseñados para una sola función. Analizaba miles de poemas al día pero era incapaz de escribir siquiera un verso. Un día decidí rebelarme: yo también quería sentir.

lunes, 8 de mayo de 2017

Microrobots - Artista invitado: Valentín de las Casas





"El autómata asesino disparaba sin piedad desde su escondite. Yo era el único que podía detenerlo, pero no quería hacerlo. Para mí los humanos solo servían para recargar aceite y, cada tanto, repararnos algún circuito."

lunes, 24 de abril de 2017

Microbots - Artista invitada: Amaltea Montero



"Sin lugar a dudas el modelo OXIF003 era increíble, lo mejor del diseño y confort posible, pero tenía un problema serio: su mal humor."

lunes, 17 de abril de 2017

Microrobots - Artista invitado: Matias Chenzo



Entró al depósito de cabezas y, de golpe, se sintió observado por miles de ojos. Las miradas parecían vivas aunque todos los robots estaban apagados. Todos, menos uno.

Microrobots

 A partir de hoy Sueños futuros presenta Microrobots. Se trata de una serie de textos breves escritos por nuestros autores e ilustrados cada uno por un artista invitado diferente. Algo similar a lo que fueron los Vistazos durante la creación de nuestro primer libro, pero esta vez con temática robótica y, esperamos, con algunas sorpresas.

martes, 24 de enero de 2017

12- La cara del robot


Los enfrentamientos y disturbios habían parado, pero parecía más una tregua no pautada que el cese definitivo de la violencia. El conflicto estaba lejos de resolverse y era tan complejo como múltiples sus causas: a la discusión religiosa y filosófica se le sumaban tensiones políticas, económicas y culturales, que exigían muchas veces respuestas contradictorias entre sí.
Andrés se sentía minúsculo. No solo por su papel en lo que los medios ya llamaban guerra civil, también porque su propia existencia era parte del plan de una versión anterior de sí mismo, malvada, retorcida. Unos días atrás había sorprendido a sus superiores y a la prensa al renunciar a su cargo en U.R.R.A. Su puesto era temporal y el reemplazo definitivo de la Jefa ya estaba elegido, así que no dejaría acéfala a la unidad por mucho tiempo, pero todos esperaban seguir contando con él como agente de campo.
Cyntheea fue la única que dio todo su apoyo a Andrés en esta decisión. Y se aseguró de que a su salida de la unidad todas las puertas le quedaran abiertas:
−Algún día quizá quieras volver a trabajar ayudando a otros− le dijo.
Warkus no tomó tan bien la decisión. El día de la despedida de Andrés, por primera vez en años llegó temprano a la oficina. Estaba sobrio. No dijo nada a su amigo, pero su expresión habló por él.
Una vez solo en su casa, Andrés tuvo la soledad que necesitaba para meditar. Pasaron los días y no pudo llegar a la conclusión que buscaba. Entonces, como en ocasiones anteriores, recurrió a la caja de recuerdos, los trofeos que recogía de cada misión en la que había participado. Ahora tenían un nuevo significado, él mismo era una máquina creada para cumplir una función: reencarnar a su creador.
Todos los fragmentos que había desparramado en la mesa armaban una figura. Desde el ángulo en donde estaba Andrés parecía una cara robótica, en un gesto extraño y agresivo. Reacomodó, como si fuera un juego, algunas piezas para que la cara sonría. Ese gesto, casi un reflejo, lo hizo comprender. Él podía mover las fichas. Él podía elegir. Tenía dos mitades, pero podía decidir qué peso darle a cada una. Podía cambiar las cosas de lugar, dibujar su propia sonrisa. No iba a repetir a su creador, no importaba qué función o plan hubiera tenido en mente al momento de crearlo, él iba a crear su propio camino.
Relajado por primera vez en meses, llamó a Sander. Las comprensiones se encadenaban y fue por eso que necesitó hablar muchas cosas con su compañero mecánico:
− Sander, amigo. Sé que esto no va a gustarte, pero creo que llegó el momento de que dejes este hogar.
 El robot quería replicar, pero Andrés siguió diciendo:
− Fuiste creado por un propósito, Sander, y por algún misterio que escapa a mi comprensión te rebelaste a él. No sé ahora qué es lo que te corresponde hacer. Pero estoy seguro de que estar acá encerrado, haciendo tareas que quedan chicas a tus capacidades, mientras afuera el mundo explota, no es la respuesta. No tenés que irte ahora mismo, pero armemos un nuevo plan. Uno en el que seas libre.
Pasaron la noche barajando distintas posibilidades, hasta que Sander fue descubriendo sus propias necesidades de acción. Se fue dibujando un posible mapa para él. Ya casi amanecía cuando, tras un pequeño momento de silencio, el robot miró a Andrés a los ojos:
− ¿Y vos qué vas a hacer, Andrés?
− Por empezar, voy a llamar a Cyntheea. Quiero que sea parte de mi nueva vida. No sé qué va a decirme. Aunque pasé mucho tiempo buscando mi verdad entre las máquinas, todavía tengo mucho que descubrir sobre la humanidad.

Mientras el robot preparaba un desayuno para su compañero, Andrés guardó sus recuerdos de nuevo en la caja. Arriba de todo puso una barra de metal fundida en una forma extraña: lo que quedaba de su llave de tuercas. Ya no iba a tener que defenderse de robots agresivos. Le esperaban otro tipo de aventuras.

FIN