lunes, 3 de febrero de 2014

Cuando se apagó el sol

"-Esa fue la primera vez que se apagó el Sol. Al principio fue un lío bárbaro porque al no haber más pulso gravitatorio los planetas comenzaron a vagar por la galaxia. Algunos se quedaron cerca de Júpiter, pero los más lejanos no tuvieron esa suerte. Me acuerdo muy poco de esa época porque era muy chico, más chico que vos ahora. La verdad que casi lo único que recuerdo es que con tus abuelos nos llevaron a un lugar bajo tierra. Había muchísima gente, pero todos estaban callados. Nadie decía nada. Habíamos entrado todos en silencio. Éramos una procesión gigantesca, miles y miles de personas entrando en una fortaleza.
 Recuerdo particularmente las puertas del lugar al entrar: eran enormes, parecían ser tan grandes como un edifico entero, y sentí una vibración muy fuerte al cerrarse a nuestras espaldas. Al poco tiempo nos llevaron a una cámara donde estuvimos con otras familias terrícolas y muchos refugiados de otros lugares del sistema solar. Había muchos venusinos, y algunos saturninos y mercurianos. También había unos pocos neptunianos que no eran muy bien vistos porque corría el rumor de que habían sido los causantes del apagón solar.
Con mi familia nos habíamos hecho amigos de unos saturninos que conocía el abuelo de sus años como vendedor galáctico. Yo pasaba el tiempo con sus hijos, pero con el tiempo me terminaron aburriendo porque a los chicos saturninos no les gusta mucho jugar, solo les gusta la matemática y únicamente hablan en ecuaciones.
Recuerdo muy bien el momento en que partieron, sincronizadas desde la tierra y Marte, las naves para volver a encender el Sol. Todos los refugiados nos habíamos juntado a mirar las pantallas que mostraban el progreso de la misión. En ese momento pude ver cómo una familia de neptunianos se alejaba de la pantalla de transmisión. Dejé la muchedumbre para seguirlos y vi como se reunían alrededor de una niña recostada. Era hermosa y estaba dormida, rodeada por sus familiares que la peinaban y arreglaban. Eran muy sencillos en sus modales y usaban vestimenta muy simple. Parecían tristes, mientras que la niña mostraba una calma solemne; debía ser un sueño muy profundo en el que se encontraba sumida. En ese momento se me acercó un venusino y me contó la razón de esa reunión: la niña había quedado dormida justo en el mismo momento en que el Sol había comenzado a apagarse, y no hubo ningún tratamiento capaz de despertarla. Entonces la niña movió sus ojos aún cerrados y todos los neptunianos a su alrededor se sobresaltaron, era lo primero que hacía en mucho tiempo. Poco después comenzó a agitarse en su sueño, a mover la cabeza de un lado a otro y a acomodarse en la cama como preparándose para despertar. Al mismo tiempo, comenzó a escucharse un murmullo desde el sector de la pantalla transmisora: la gente estaba viendo algo, algunos rezaban, otros comenzaron a suspirar.
 En el momento mismo en que la niña despertó y abrió los ojos, la gente estalló en aplausos y cantos de alegría. Pocos minutos después de haber partido la misión conjunta Tierra-Marte, cuando las naves aún no habían llegado ni a lo que había sido la órbita de Mercurio, el Sol, sin ningún motivo ni aviso, volvió a prenderse.
Mientras tus abuelos me agarraban de los brazos y me llevaban de regreso a nuestra casa, pude ver como la niña se sentaba en su cama y les decía a sus padres que había tenido un sueño muy extraño."

- ¿Y que pasó con los otros planetas? ¿Volvieron a sus órbitas?-
-Sí, hijo, pero esa es otra historia...-

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